La Hoka Rocket X Trail, anunciada a 250 dólares, se posiciona como un modelo orientado a la competición que se apoya en el ADN de la Rocket X 3, conocida en carretera por su espuma dinámica y su placa de carbono. El autor esperaba recuperar una sensación “fast, fun, bouncy” en caminos, pero considera que la devolución de energía de la carretera no se transfiere de la misma manera al trail.
En la adaptación al pie, el punto más destacable es el ajuste. El autor indica que la Rocket X Trail ofrece un mejor ajuste que modelos Hoka más clásicos como la Speedgoat 7 y la Mafate 5. También señala que, al probar una talla U.S. men’s 13 después de una 12,5 demasiado corta, no recuperó la presión habitual en el antepié en esta categoría, atribuyendo esa comodidad al diseño del upper.
En cuanto a medidas, la zapatilla adopta un stack de 37 milímetros bajo el talón y 31 milímetros en el antepié, para una caída de 6 milímetros. El autor también compara su comportamiento de uso con una versión cercana, la Tecton X 4, precisando que la Rocket X Trail tiene tacos menos profundos, una mediasuela más flexible y más espuma bajo el pie.
El episodio más concreto vuelve a la carrera Rattlesnake Ramble, organizada el año pasado en Eldorado Canyon, cerca de Boulder (Colorado). En un recorrido de 4,25 millas, el autor estima que solo “about half a mile” es realmente técnico, y cuenta que, tras salidas de práctica con la Rocket X 3, una prueba a velocidad plena en la sección técnica casi acabó en una lesión. A continuación pasa a la Rocket X Trail, que considera suficiente y rápida en esa parte.
Por último, la suela exterior y el compromiso entre tracción y eficiencia se presentan como el límite principal. Los tacos miden 3 milímetros y están colocados para limitar la resistencia, con una zona central donde la suela es prácticamente sin tacos. El autor dice que es suficiente en suelo compacto, gravel y singletrack seco, pero que los límites aparecen en las subidas sobre terreno suelto, en el barro y en roca húmeda.