El proyecto no tenía nada de evidente: el atleta asegura que nunca había contemplado en serio un trek completo de varios días, hasta que llegó este periodo de reflexión ligado al Mammoth 200 Mile.
Su punto de partida está fijado en un calendario preciso: arranca el John Muir Trail con un plan de trabajo cerrado para el noveno día, sin margen fuera del itinerario de ocho días.
A nivel organizativo, explica que no obtuvo el permiso para la entrada sur más cercana pasando por Whitney Portal, sino para Cottonwood Pass Trailhead, lo que añade 30 millas antes de las 211 millas del John Muir Trail propiamente dicho.
En cuanto al rendimiento, detalla datos numéricos: 8 días, 260,1 millas y 87 horas y 33 minutos de tiempo transcurrido, de las cuales 75 horas y 9 minutos fueron de tiempo en movimiento.
Sobre las condiciones, pone sobre todo el acento en un punto: no cayó lluvia durante la estancia, con muchos días soleados y tramos parcialmente nubosos.
Por último, en el apartado de la dificultad, cuenta problemas en el Aquiles: un dolor sordo algunos días y por la mañana, un golpe tardío el día 7, y luego el regreso del dolor desde el día siguiente en los primeros kilómetros.