El programa del día 2 resultó más denso de lo previsto, pese a una primera preocupación planteada la víspera. El autor subraya que la organización mantuvo sobre todo al público en vilo gracias a un encadenamiento de acciones y finales, que culminó con dos carreras de 100 metros, incluidas semifinales más temprano esa misma tarde-noche.
En las pruebas femeninas de medio fondo, Audrey Werro y Klaudia Kazimierska repitieron sus victorias de la Diamond League logradas la semana anterior. El artículo también presenta la victoria de Marileidy Paulino en los 400 m femeninos, precisando su salida lenta y luego un tramo final de carrera muy ofensivo, y comparándola con Christine Ohuruogo.
Tras la carrera de los 400 m, el autor indica que contactó a Christine Ohuruogo. Ella responde comentando el hecho de que algunos señalan que Paulino no arranca tan rápido como las demás, y añadiendo que se pregunta dónde ya se ha visto antes ese patrón.
En el plano de los 100 m masculinos, el programa se cierra con dos finales en las que Melissa Jefferson-Wooden gana con 10.62 y Kenneth Bednarek se impone con 9.85, permitiendo al velocista estadounidense lograr el doblete. El artículo vincula estos resultados con la última secuencia de competiciones del día 2.
En los concursos, Haruka Kitaguchi se lleva el lanzamiento de jabalina con un récord de Japón de 68.92. Miltiadis Tentoglou gana el salto de longitud con 8.35, pero solo supera a Bozhidar Saraboyukov por un centímetro, mientras que Sandi Morris se impone en el salto con pértiga con 4.95.
Del lado británico, el balance del día 2 se considera decepcionante, al no clasificarse para la final de los 800 m Max Burgin y Ben Pattison. El artículo también menciona actuaciones individuales, con, por ejemplo, Lina Nielsen que alcanza el Ultimate sin apuntar a la final, y Amy Hunt que termina última la final de los 100 m femeninos.