Este domingo, en Ames, en Galicia, el equipo masculino de Francia ganó una medalla de bronce por equipos en los Campeonatos del mundo de 100 km. El rendimiento se enmarca en un contexto de competición marcado por condiciones muy difíciles, que pusieron a los corredores ante importantes condicionantes climáticos.
El relato insiste en el calor percibido, descrito como asfixiante: las temperaturas percibidas rozaron los 40 grados. Este dato marca el ritmo de la carrera y explica por qué la gestión del esfuerzo tuvo que ser especialmente delicada para todos los participantes.