Marilu Robertson Eder, la madre de la autora, nació el 24 de abril de 1939 y falleció el 20 de septiembre de 2016. El relato recuerda que han pasado “ten years” desde su desaparición, y que la narradora lo tiene en mente “most days”. En los periodos de “turmoil”, dice pedir consejo a su madre y a su padre, cuyas respuestas llegan con más frecuencia “in my dreams” al amanecer.
El texto detalla después el recorrido de Marilu Eder por Santa Clara University y su papel profesional. Allí termina un ciclo de grado y obtiene un máster. A partir de entonces, ella “served as the head of the Detention Ministry at Elmwood Women’s Prison”. Todo se presenta como parte de una vida entera dedicada a sus hijos, manteniendo a la vez un ritmo de estudios y responsabilidades.
El relato vuelve a un episodio de salud especialmente significativo en 2013. La autora explica que “spent nearly two weeks in the hospital” y que podría haber muerto. Entonces, su padre y su madre pasan el mes siguiente a su lado, ayudándola a caminar, a “make sure I ate well, slept well”, y después a “built up to walking a mile each way to work.”
Por último, el texto evoca el periodo final de vida de Marilu Eder. En “the last year of her life”, pasa la mayor parte del tiempo en la cama. La autora dice que, al final, Marilu le pide a su padre que “it was time for her to go home”, y que el regreso se hace con la ayuda diaria proporcionada principalmente por el padre, mientras que la autora “sat outside her room at night”.